Director

Miguel Oscar Menassa

ENSEÑANZA DEL PSICOANÁLISIS

 

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CONFERENCIA SEMANAL

IDENTIFICACIÓN EN PSICOANÁLISIS

Capítulo III (2)


El significante no es lo que representa algo para alguien sino lo que representa al sujeto para otro significante.

En matemáticas también se piensa la unidad como rasgo unario. Euclides nos dice "el número no es otra cosa que esta suerte de multiplicidad que surge de la introducción de las unidades".

Si identificamos esta función del rasgo unario con el Einziger Zug de la identificación, sabemos que se trata de la segunda identificación que Freud introduce en el capítulo VII de Psicología de las masas y análisis del yo, la que denomina como identificación regresiva, aquella que liga al abandono del objeto que define como objeto amado, objeto amado que puede ser una mujer, o libros raros, o bien un ideal, u objeto no amado.

Identificación que está ligada al abandono o la pérdida de objeto y en la que el yo copia tanto la situación del objeto amado como del objeto no amado, pero en ambos casos esta identificación es parcial, totalmente limitada, por un rasgo. Es suficiente un rasgo para que la identificación acontezca.

También habla de la identificación primera. Allí donde como último impasse, un Dios garante de la verdad, un Dios que garantice las verdades eternas Freud pone la temática paterna. Un padre que no es la herencia ni el sustituto del padre, el padre de la iglesia, sino el padre originario, el padre muerto, el padre como significante, como nombre y como el que nombra, el padre simbólico.

Freud plantea esta identificación como primordial, como el primer enlace afectivo, nos dice, antes de toda elección de objeto. Y sabemos que el orden del amor lo instaura el padre. Esta identificación está puesta ahí como un primer tiempo de toda explicación posible acerca de la identificación.

Identificación primera, singularmente ambivalente, devorante y asimiladora, de incorporación. Como primera forma de identificación, la incorporación.

Se trata de la referencia primordial, la más mítica, se podría decir la más idealizante, en tanto es ella quien estructura la función del Ideal del Yo, referencia primordial que se hace sobre la evocación del cuerpo.

Estos términos sin embargo tienen que ser interrogados, por eso que cuando se trata de la incorporación, referido a este primer estadio inaugural de la relación libidinal, la cuestión no es simple. No tenemos que ceder a hacer de esto una representación de imágenes, tampoco se trata de diseminar nuestras proyecciones afectivas, ni siquiera del término introyección.

La incorporación reside en que nadie está allí para saber que ella se produce, que la opacidad de esta incorporación es esencial y que el mito de la comida canibalística está allí en el punto inaugural del surgimiento de la estructura inconsciente. Su soporte es el cuerpo, pero ¿que cuerpo? No el cuerpo considerado por Descartes en términos de extensión. Para Descartes las pulsiones serían pulsiones de extensión. Para Freud el cuerpo tiene algo que ver con lo que introduce como libido, la libido en tanto tiene relación con la existencia de la reproducción sexual, pero sabiendo que aquí todavía no se trata de la reproducción sexual sino de la primera forma de la pulsión, la pulsión oral, en tanto es por la pulsión oral que se opera la incorporación.

¿Pero qué es esta incorporación? Si su referencia mítica, etnológica, nos es dada por el hecho que él consume la víctima primordial, podemos decir que es asimilado bajo la forma ausente del cuerpo.

La reproducción sexual en tanto lo liga a la muerte, en tanto el cuerpo, antes de ser lo que muere, pasa por el desfiladero de la reproducción sexuada. Esta articulación es la que Freud pone en el origen de todo lo que tiene que decir de la identificación.

El término mismo de pulsión de vida no tiene otro sentido que instituir en lo real esta otra transmisión, la transmisión de una libido.

Identificación al rasgo unario dirá Lacan.

Esta primera identificación es anterior a toda elección de objeto. En un segundo tiempo, Freud nos dice, se instaura la mirada a esta primera referencia, se instaura la dialéctica de la demanda a la frustración, lo que nombra como segunda forma de identificación, identificación a partir que se introduce el objeto de amor, a partir de la elección de objeto, identificación que va a introducir la posibilidad misma de la frustración, la identificación al objeto de amor.

Lo mismo que es chocante que en la primera fórmula que nos da de la identificación nombre la incorporación, aquí lo sorprendente es que hay una alternancia de la elección de objeto a la identificación del objeto en tanto que deviene objeto de identificación, es decir alternancia del ser y del tener. Sabemos incluso que por no tener el objeto de la elección, un sujeto no llega a serlo. Los términos de sujeto y objeto son puestos en cuestión con esta identificación.

El tercer modo de identificación es la que comienza después, la identificación al otro mediada por el deseo, la identificación directa del deseo al deseo. La identificación fundamental de la cual la histérica nos da el modelo. Es a partir del momento en que se ha estructurado el deseo, instalado ya el sujeto en su relación a la cadena significante, sabiendo que esta relación modifica la estructura de toda relación del sujeto con sus necesidades. El deseo de la histérica funda todo deseo como deseo de histérica. Decimos que si nos sometemos al discurso de la histeria nos hace desear, que sería como la comunicación indirecta con el deseo del Otro que está allí instaurado como tercer término.

La experiencia analítica tendría que ir más allá de la frustración, es decir mas allá de la demanda y la transferencia.

La articulación de la castración a la frustración, nos ordena interrogar de otro modo las relaciones del sujeto, de modo que se extinga en la doble relación de la transferencia y la demanda.

Que haya una primera relación entre la posición del sujeto y el nacimiento del uno, lleva a ver que hay dos funciones del uno. El uno del espejismo que está en confundir el uno con el individuo, que se llama el insecable, y por otra parte el uno de la numeración, que es otra cosa. La repetición del uno lo instituye en su heterotidad esencial. Y es de la función del Otro de lo que se trata.

Ese Otro está a nivel de la aparición donde se introduce, primeramente, como presencia de la falta: el sujeto. Y es en tanto el sujeto se instaura como cero (como conjunto vacío) que puede jugarse la simetría de lo que se establece entre el objeto que él puede tener y el objeto que él puede ser. Pero no todo se agota para el sujeto, no todo es por relación al Otro una demanda de tener donde se transfiere, donde se instituye una falacia del ser.

Las coordenadas del espacio del Otro no juegan en esa simple díada. La demanda en psicoanálisis no tiene sólo el interés como plano y registro de la frustración, reenviando al sujeto a esta reducción engañosa de un ser, cuya comparación al ser del analista abordaría la vía de la salud. La experiencia analítica nos muestra que en la operación de la cual se trata siempre hay un resto. Que la división del sujeto no la complementa la demanda al nivel del tener ni del ser, en tanto el efecto de la división no es un cero.

El sujeto al desplegarse en el campo del Otro desplegará otro sistema de coordenadas que las coordenadas cartesianas.

La experiencia de la muesca del cazador, aún si ella ha nacido por azar, la existencia del uno y del número, lejos de serle consecuente, engendra al individuo.

Algo en la operación precedente, hace aparecer allí un residuo. Los psicoanalistas conocen este residuo que está más allá de la demanda, más allá de la transferencia, ese residuo por el cual se encarna el carácter radical, dividido, del S del sujeto. Es lo que se llama el objeto "a" en el juego de identificación. Objeto "a" que por su sola presencia modifica, inclina, toda la economía de la relación libidinal al objeto. Esto da a toda relación, su ambigüedad fundamental, que hace que en el objeto elegido esté siempre la duda acerca de que eso de lo que se trata está en otra parte.

 

 

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